CHALE PAPA
En pleno siglo XXI se manifiestan hechos de violencias que dejan mucho que decir en varios puntos del planeta Tierra, lo lamentable es como los que lucha por la paz afrontan la arremetida de la violencia, como el actual caso entre el Tibet, sus lamas y China.
Una vez más se vuelve a encender la espiritual contra la violencia, en donde los monjes del Tibet se alejan un poco de su entorno espiritual y pasan a formar parte de las protestas, en donde la violencia ya se ha manifestado de parte de la policía de China cobrando muchos muertos.
Lo cierto, que en este hecho del presente hay un rol determinante del Dalai Lama en los acontecimientos
Recuerdese, que el Dalai Lama es venerado por casi la totalidad de los tibetanos y representa su unidad desde la dominación china, pero hay una parte que quiere una salida más radical: la independencia total de Tíbet, y no el "camino intermedio" o la verdadera autonomía dentro de China que el líder proclama.
Para China hay suficiente evidencia para demostrar que el reciente sabotaje en Lhasa fue "organizado y planeado” por la camarilla del Dalai Lama. Ante esto, el líder religioso afirmó que la acusación "es absolutamente sin fundamentos".
China acusó al exiliado líder espiritual del Tíbet, el Dalai Lama, de estar actuando como el “cerebro” detrás de las protestas que estallaron el viernes en la remota región.“El Gobierno de
“La violencia, que involucra golpizas, destrucción, saqueos e incendios, ha trastornado el orden público, arriesgando la vida de las personas y la propiedad”.
Pekín ha acusado extensamente al Dalai Lama, que partió al exilio en 1959, de demandar la independencia del Tíbet.
Poco después de que se conocieran las declaraciones del Gobierno de Pekín, un portavoz del líder espiritual tibetano las calificó como infundadas.
“Esto es absolutamente sin fundamentos y su santidad ha dejado esto muy claro”, dijo un portavoz del Dalai Lama, contactado en la ciudad india de Dharamsala, vía telefónica desde Nueva Delhi.
Lo cierto como lo reseña eleconomista.com.mx el Dalai Lama, líder espiritual del Tíbet, aseguró que los disturbios registrados en la capital de la región, Lhasa, son “una manifestación del arraigado resentimiento de los tibetanos bajo el actual Gobierno” chino.
En un comunicado difundido por el Gobierno tibetano en el exilio indio, Tenzin Gyatso se mostró “profundamente preocupado” por las protestas, en las que se han registrado ya la muerte de varias personas.
El Dalai Lama llamó a los dirigentes chinos a “dejar de usar la fuerza” y abordar el resentimiento de los tibetanos a través del “diálogo”, a la vez que instó a sus compatriotas a no usar la violencia en sus protestas.
“Tal y como siempre he dicho, la unidad y la estabilidad bajo la fuerza bruta es como mucho una solución temporal. No es realista esperar unidad y estabilidad bajo un dominio así, que no conducirá a encontrar una solución duradera y pacífica”, añadió el líder espiritual budista.
El Dalai Lama tiene su residencia habitual en Dharamshala, en el norteño estado indio de Himachal Pradesh, donde se encuentra un gran número de tibetanos exiliados.
Los disturbios en la capital tibetana llegan en medio de las protestas que desde el pasado día 10 protagonizan los monjes budistas y que se iniciaron para recordar el aniversario de la fracasada rebelión tibetana contra el mandato chino en 1959, que causó la huida al exilio del Dalai Lama.
El Dalai Lama ha dicho que "la nación tibetana está afrontando un grave peligro. Tanto si China lo admite como si no, existe un problema", ha afirmado el líder espiritual para quien su país vive bajo un "régimen de terror".
El primer ministro chino, Wen Jiabao, ha asegurado que la puerta del diálogo con el Dalai Lama, líder religioso y espiritual tibetano, "sigue muy abierta", pero, clarificó, siempre que reconozca que el Tíbet y Taiwán son parte de China.
Wen señaló que, no obstante, los disturbios de la semana pasada en Lhasa, la capital tibetana, y otras zonas del país probaron las dos caras del Dalai Lama, premio Nóbel de
"No sólo hay que tener en cuenta lo que el Dalai dice sino también lo que hace", añadió el gobernante en rueda de prensa tras reiterar que el líder tibetano es el responsable de haber incitado las revueltas de Lhasa y las protestas contra legaciones diplomáticas chinas en todo el mundo.
La oficina del Dalai Lama ha negado haber proporcionado cualquier tipo de apoyo a la revuelta, y acusó a China de haber "reprimido" a los tibetanos durante años.
"Su Santidad ya ha dejado claro que dará la bienvenida a una investigación internacional, incluso con investigadores chinos, sobre las alegaciones del Gobierno de China acerca de ese supuesto apoyo a las revueltas", como lo señala el portavoz del Dalai Lama, Chhime R. Chhoekyapa.
"Su Santidad sigue los acontecimientos del Tíbet desde la ciudad india de Dharamsala (donde se encuentra el Gobierno en el exilio), y se encuentra muy triste", dijo el portavoz. El Dalai Lama llama a olvidar el “resentimiento


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