CAHLEPAPA
Es lamentable lo que esta sucediendo entre China y el Tibet que ha cobrado noventa muertes. Se sabe que las autoridades tibetanas pidieron a la multitud que se manifiesta en Lhasa que se rinda, tras hacerse oficial la muerte de al menos diez de ellos -ahora 90, según estas fuentes del exilio-, como consecuencia de los disturbios ocasionados en la capital de Tíbet contra el férreo control de Beijing, según informó la agencia de noticias Xinhua.
Las víctimas, todas ellas civiles, murieron quemadas durante el enfrentamiento contra
Las tensiones en la capital del Tíbet han ido en aumento en los últimos días después de que
Las protestas comenzaron cuando cientos de monjes protagonizaron una manifestación con motivo del 49 aniversario del alzamiento de 1949 contra Beijing aplastado por el Ejército chino y que provocó la salida al exilio del Dalai Lama, líder espiritual del Tíbet.
Téngase presente, que Las grandes figuras del budismo tibetano son consideradas “budas vivientes”, reencarnaciones de los grandes lamas del pasado. Tenzin Gyatso, el Dalai Lama de nuestros días, es la vida número 14 de un monje que nació en 1391. Tras la invasión china de 1949 y su escape a India en 1959, Gyatso ha sido la encarnación efectiva del alma de un Tíbet autónomo, con cultura y tradiciones propias. Los esfuerzos de Beijing por convertir a la región en otra entidad de los han (que son la etnia dominante en China) se topan con la resistencia pasiva de los tibetanos, motivados por la guía del Dalai Lama
diariocritico.com, señala, que las víctimas, todas ellas civiles, murieron quemadas durante el enfrentamiento contra
Las tensiones en la capital del Tíbet han ido en aumento en los últimos días después de que
Las protestas comenzaron cuando cientos de monjes protagonizaron una manifestación con motivo del 49 aniversario del alzamiento de 1949 contra Beijing aplastado por el Ejército chino y que provocó la salida al exilio del Dalai Lama, líder espiritual del Tíbet
Tómese en cuenta como lo narra mabierto.wordpress.com, a fines de los 80, las protestas contra la dominación de su país que miles de monjes y monjas encabezaron fueron reprimidas brutalmente. En esta ocasión, el origen del problema fueron tareas tipo “hágalo usted mismo” que los religiosos realizaban en sus templos: estaban pintando en las paredes símbolos auspiciosos por la entrega a su máxima autoridad espiritual, el Dalai Lama, del mayor reconocimiento civil de Estados Unidos,
Excepto por algunos datos. Que pueden ser sorprendentes. Tanto como un Partido Comunista al que le da un inesperado acceso de espiritualidad y misticismo. O como un Dalai lama que propone cambiar las urnas de oración por las de votación.
En todos los países de tradición budista, los monjes son numerosos y omnipresentes. En China, en cambio, la revolución cultural de Mao Ze Dong logró reducirlos y marginarlos (excepto en el Tíbet). En Tailandia o Laos no pasa un día sin encontrar a decenas de ellos, pero en tres meses en el gran Reino del Medio, sólo vi a tres. “La religión es el opio del pueblo”, dijo Marx, y el Partido se lo toma muy en serio. Por eso resulta extraño que haya decidido hacer aprobar una ley dedicada a regular el descubrimiento y manejo de las reencarnaciones de los “budas vivientes”.
No hay ironía en el decreto: con toda seriedad, se establece que “la reencarnación de un Buda Viviente sin la aprobación del gobierno es ilegal”.
Eldiarioexterior.com, nos invita a tener presente ante la realidad actual que se afronta , que se recuerde que el Tibet fue invadido por
Lo cierto, que hoy la realidad de los hechos invitan a reflexionar que en su época legara Mahatma Ghandi sobre la violencia y tener presente, lo que nos cita John Suárez, que "la desobediencia civil no admite ninguna violencia o apariencia de violencia directa o indirectamente". Quienes defienden una Intifada tibetana hoy deberían recordar las observaciones de Gandhi durante la lucha en India por su independencia de Inglaterra , acerca de que "la violencia popular es un obstáculo tan grande en nuestro camino [hacia la independencia] como la violencia del gobierno" y "lo que la violencia sin sentido logra, es prolongar la vida del gobierno británico o de cualquier gobierno extranjero". Tal como se aplicó para India, también se aplica para la ocupación China del Tibet ahora.
Suárez como observador de este conflicto pide a China que reconozca el derecho del pueblo tibetano a mantener sus costumbres y tradiciones y denunciar el genocidio cultural y étnico que viene cometiendo la ocupación China en el Tibet , aspecto que compartimos plenamente.


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