CHALEPAPA
Cuesta mucho entender el por qué de la injusticia de este mundo, el como hermanos que nos acompañan en este tránsito mientras se nos da la oportunidad de vivir, puedan generar horrosas situaciones, en donde los actores principales sean los niños, la infancia que afrontan las duras pruebas del hambre, la miseria, niños que no debieran afrontar esas penalidades, porque fuimos quienes los trajimos y debemos responsabilizarnos de su existencia mientras permanecen con nostros.
Nos corresponde crearlos, educarlos, darle el sustento necesario hasta que ellos lo hagan , una vez que los conllevamos a una edad que pueden generar sus ingresos, laborar y adquirir su propios alimentos.
No podemos abandonarlos, simplemente porque no nos identificamos con nuestra responsabilidad, quizás porque no se nos da la oportunidad de aportar nuestro trabajo en pro de adquirir alimentos que garanticen subsistencia.
Se sabe como lo indica solidaridad.net, que solamente Surafrica cuenta con casi cinco millones de infectados del sida, y 1.800 más se contagian cada día. Hasta el 2010 habrán muerto siete millones de sudafricanos por este mal. Difuntos que dejarán dos millones de huérfanos. De no frenarse la epidemia, la esperanza de vida, que hoy ya no supera los 47 años, descenderá a los 37. Cerca de 80.000 bebés se infectan cada año tras el parto de madres infectadas o en medio de la lactancia. Casi todos morirán antes de cumplir los cinco años. Unos hechiceros locales, los Sangomas, han difundido la creencia de que forzar a una virgen cura el sida y en el año 2000 han sido contabilizadas 21.53 8 violaciones o tentativas contra niños. Algunos expertos afirman que esta cifra podría dispararse hasta el medio millón.
El sida de África tiene todos los indicios de estar asociado al hambre y a la miseria o mejor, al negocio del hambre y al negocio del dolor de las farmaceúticas. El de Suráfrica también. El virus de la indiferencia aquí también nos deja impasibles políticamente ante esta barbarie.
En Filipinas 10.000 niños viven hacinados y olvidados, tan sólo nueve de años, comparten míseras celdas con asesinos, violadores y traficantes de droga. Las niñas se con vierten rápidamente en prostitutas para los internos y los guardias. Los niños son auténticos esclavos sexuales para las bandas que operan dentro de ellas. La mayoría de ellos son niños de la calle, rateros o mendigos, cabezas de turco de las redadas policiales o de crímenes no resueltos.
En Filipinas hay 32 millones de menores, algo menos de la mitad de la población. Uno de cada tres ha sufrido abusos, la mitad está hambriento, un millón y medio está en la calle, cinco millones sufren la explotación laboral, 60.000 forman parte de las redes de prostitución y todas esas cifras, sin excepción, aumentan cada año. Y la UNICEF dice que esperen otros 25 años más a ver si la cosa mejora. Ante esta realidad se hacen la pregunta ¿Seguiremos soportando tanto cinismo y crimen? . Por qué no tomar en cunta cómo la misma naturaleza cobra las facturasa correspondientes ante esta realidad y provoca huracanes, terremotos que ha afectadoa Filipinas, originándoles miles de muertos.
Agrega solidaridad. net, que en Palestina, los hijos palestinos ya no saben lo que es un padre porque los padres no son capaces de proteger a sus hijos. Gaza es uno de los enclaves más infernales y aislados. Resentimiento, represión y venganza son el único plato de cada día. Hasta llegar a doler los sentidos. Aunque a nosotros no nos duela lo más mínimo la moral y a los judíos tampoco.
En Kabul se ha pasado de 28.000 a 50.000 los niños explotados en las calles de la capital. Un millón y medio de niños de un total de 4,5 millones en edad escolar, están sin escuela. Muchos de ellos no saben ni su edad. Los que van a la escuela lo hacen a locales sin sillas, ni libros ni otro material escolar. Toda guerra tiene víctimas invisibles sin contabilizar a lo largo de varias generaciones. Ningún presupuesto bélico hecha cuentas de esta deuda. Las víctimas del futuro son también de tercera categoría.
En RIO de JANEIRO La violencia mata a más menores de 18 años en Río de Janeiro que en cualquier ciudad de Palestina, Afganistán o Sierra Leona. Centenares de niños (3.937 en el periodo 1987-2000) mueren anualmente víctimas de las armas de fuego. Pertenecen a las 650 villas miseria (chabolas) que rodean la ciudad y forman parte del ejército de los narcotraficantes. Están mejor organizados y armados que la policía y el ejército estatal. El problema adquiere proporciones aún más grave sí cabe que el de los famosos niños de la calle. Expulsados sus padres del mercado, olvidados del Estado, sin educación y sin perspectivas de futuro, el reclutamiento para esos otros mercados y estados está garantizado
En Argentina. 100 niños mueren cada día de hambre. Las cifras más alarmantes se han producido en la provincia de Entre Ríos, con un 53% de niños hambrientos. Han empezado a incluir en sus menús a los sapos y a los ratones. Cuando se negocia con las "crisis", se negocia con el hambre de los débiles. ¡Que rápido actúa el imperialismo para salvar los intereses de los fuertes y cuántas "negociaciones" para que los débiles tengan algunas migajas! AUMENTAN los ABUSOS SEXUALES a MENORES También el maltrato. También la prostitución infantil. También la explotación laboral.
En Francia, los reformatorios, argumentan los defensores de la ley, no han sido capaces de reducir la delincuencia.
En Venezuela la situación es crítica, porque el hambre va acompañada de violencia, en donde muchos de los actores principales son los jovenes, la infancia que porta armas y matan para lograr su objetivo.
Se dice, que las recientes cifras aportadas por el ministro del Interior causaron una alarma aun mayor: entre 5.000 y 6.000 jóvenes deambulan por las calles dispuestos a conseguir las cosas a dentelladas. Los expertos observan, además, un mayor encanallamiento, presencia de delincuentes más duros, que matan a un ser humano como quien aplasta a una cucaracha. Es una delincuencia crecida, feroz, cruel, canallesca, innecesariamente destructiva. "Al hijo de un colega mío", explica un profesional, "le robaron el coche con él dentro. Las amenazas eran terribles: te vamos a violar, te vamos a desnudar, te vamos a tirar en la calle, vamos a ir a matar a tu mamá, te vamos a sacar los ojos y cortarte una pierna". Producto de la droga y el rencor. Otro comentaba: "Un amigo mío, en una situación parecida, no pudo aguantar más y acabó tirándose del coche en marcha".
muevete.wordpress.com, indica, que más de 110 niños, niñas y ado-lescentes (NNA) están perdiendo la vida cada mes en Venezuela, por hechos violentos”, suscribe Ana Barrios en el informe anual de Cecodap “Somos noticia” (septiembre 2006/agosto 2007). El 60% de los menores de edad venezolanos, sobre todo aquellos que ocupan las principales urbes, perecen bajo el fuego cruzado. La esperanza de vida de los varones entre 16 y 17 años que habitan en las barriadas y sectores populares de las principales ciudades, se acorta tras el repunte de la delincuencia.
Hasta el 2006, la población infantil y adolescente era de 10.508.198, de los cuales 5.364.016 (51%) correspondía a varones y 5.144.182 (48,9%), a niñas. “De este total, 9.048.954 (86,11%) viven en las zonas urbanas y 1.459.244 (13,8%), en las zonas rurales. El número de NNA -según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE)que son considerados pobres, representa 4.704.460, es decir, 44% de la po! blación total de pequeños y adolescentes del país”, que son los más afectados por la violencia en sus diferentes expresiones sociales, con acento en las delincuenciales.
Definitivamente debe darse más conciencia, responsabilidad social, proyectros de los gobiernos que garanticen protección al menor, se les evite caer bajo el dominio de la miseria, el hambre que además de atentar contra su vida, los induce a ser violentos, asesinar para sobrevivir.
Hay que para esta realidad que está afectando seriamente a la infancia del mundo, se supone la generación de relevo, que será de nuestro futuro...
* fuente: diferentes páginas web.


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